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GENESIS

GÉNESIS DE LA ASOCIACIÓN CULTURAL KUNANMANTA

 

Segundo Villanueva Silva

segvillanueva@terra.com.pe

 

 

Febrero de 1980 en Sillustani, Kent y Segundo

 dialogan musicalmente lo que será el repertorio del grupo

Los inicios

 

Era a  fines de los setentas, cuando un fuerte movimiento popular había hecho retroceder a la dictadura militar, instalado un congreso constituyente y estaba a punto de llegar al poder. Nunca estuvo la “izquierda” tan cerca, como en esa época, de convertirse en gobierno. Se habían realizado tres paros nacionales, las federaciones minera y metalúrgica eran las más poderosas, el SUTEP era el sindicato más respetado y la CCP movilizaba a los campesinos. Eran congresistas: Hugo Blanco, Roger Cáceres, Edmundo Murrugarra, Javier Diez Canseco, Juan Luis Dammert y Rolando Breña, entre otros.

 

En esa época los fundadores de Kunanmanta, siendo jóvenes, estaban buscando tener voz y sonido en ese palpitar social. Mientras sus contemporáneos consumían música de los “Bee Gees” y sus colegas de estudios bailaban con el “Negro Chombo”, nosotros buscábamos un canal de intervención y expresión. Para ese entonces ya habían surgido varios grupos de música latinoamericana que estaban en la línea de Inti Illimani, Quilapayún y Violeta Parra. Estaban Alturas, NEPER, Blanco y Negro, Vientos del Pueblo, Canto Libre entre otros. El “Kiri” Escobar tocaba en Jaylly, Andrés Soto ya había compuesto tamalito, Tania Libertad hacía música testimonial, Chabuca Granda miraba los pasos de Richard Villalón y Alicia Maguiña cantaba acompañada con orquestas.

 

¿Donde aprender a tocar instrumentos musicales? ¿En la Escuela Nacional de Música de donde estaban saliendo grupos musicales poliinstrumentales? No, si solo se trata de complementar nuestro desarrollo personal, pues ya estábamos estudiando en universidades como La Católica (Milagros), Agraria (Walter), San Marcos (Segundo y César). Pues en las escuelas de música de nuestras universidades y en especial de una que quede céntrico para todos (aun cuando no sea nuestra universidad de estudios), es decir, la Escuela de Música del Centro de Folklore de San Marcos.

 

En el verano de 1979, en el mismo salón donde aprendimos  a pulsar nuestras primeras cuerdas de guitarra con el maestro Oré, ahí mismo tomamos el curso de Zampoña dictado por el profesor Vicente Mamani de la Asociación Juvenil Puno, quien introdujo un novedoso sistema numérico, a diferencia del Maestro Alejandro Vivanco, quien nos enseñaba a tañer la quena en la Escuela Musical del Magisterio. Nuestra primera canción en sikus: Corazón Mío.

 

De los veinte estudiantes de la clase, por iniciativa propia, algunos nos propusimos ensayar para asimilar lo aprendido, siendo acompañados por los demás. De pronto nuestro repertorio era de 6 canciones, ese entusiasmo nos llevó a convocar reuniones de ensayo más allá de las clases, en los pasadizos de la Casona de San Marcos.

 

Al culminar el curso ya teníamos un repertorio básico, y según nos contaron, los alumnos de cursos anteriores no habían logrado interpretar ni una canción, razón por la cual ni siquiera eran invitados a la clausura, tampoco fuimos la excepción. La anécdota es que para ese día, los compañeros de los otros cursos estaban de clausura, y cuando aparentemente la clausura terminó, nosotros empezamos a tocar del otro lado del patio, atravesándolo y tocando nuestros sikus hasta incorporarnos a la celebración (siendo socorridos por el bombo del Conjunto de Zampoñas de San Marcos). Fue nuestro debut y la irrupción artística de esos estudiantes que mas tarde fundamos Kunanmanta. Estábamos adormecidos, mareados por la hiperventilación, sin poder hablar, pero  muy felices.

 

Después de haber explorado los instrumentos, nos habíamos fascinado con el siku: su sencillez, su fuerza telúrica, su alegría, su solidaridad, su participación y su carácter social. Posteriormente, Walter Chamochumbi y yo fuimos invitados a integrarnos al Conjunto de Zampoñas de San Marcos. No aceptamos, pues teníamos la visión de un grupo de sikus inter-universitario independiente y que integre diversas procedencias.

 

Nuestras reuniones sociales en instantes significativos de cada miembro eran hechas a pulso de guitarra, alguna vez con quena, pero sobre todo a base de sikus y nuestros propios cantos. En vez del “Happy Birthday” cantábamos y tocábamos “Serenata”, nuestros matrimonios y otros acontecimientos eran animados por los sikuris.

 

 

La Formación

 

Ensayando, recibíamos la visita de Vicente Mamani y Pablo Cutipa, quienes nos alentaban y nos hacían sugerencias como por ejemplo: “consíganse un bombo de guerra y usen el poncho”, o “toquen llenando las cañas sin sacar pitos”, pues a veces con el entusiasmo y la impulsividad hacíamos silbidos. Nuestro repertorio inicial se nutría de todo material que conseguíamos. Es así que tomamos contacto con Centro Social Conima que nos trajo su disco (de donde captamos “Balserito”) y hasta ensayaban con nosotros.

 

En ese mismo año conocimos de los Encuentros de Sikuris “Tupac Katari” de la Asociación Juvenil Puno y especialmente tomamos contacto con el grupo Santa Bárbara de Yunguyo, con el que tocamos en numerosas ocasiones en sus presentaciones semanales. De ellos aprendimos el repertorio: “10 de octubre”, “Rebeca”, “Yunguyinita”, “San Francisco”.

 

En el verano de 1980, planeamos el viaje para tomar contacto con la fuente, con las raíces de los sikuris y sikumorenos: la fiesta de la Virgen de la Candelaria en Puno. Allí establecimos contacto con los sikuris del barrio Mañazo y con la Federación de Estudiantes de la Universidad de Puno. Asistimos a ese encuentro: Elizabeth Grados, Kent McGregor y Yoshico Okajima, y trajimos lo que sería nuestro hit de ese año: “Sin paraguas”.

 

La Fundación real de nuestra asociación fue el 15 de Abril de 1980 a nuestro retorno de la Candelaria, en que empieza un proceso de regeneración de integrantes que habían quedado a medio camino. Participamos de este proceso: Walter Chamochumbi, Eulogio Curitumay, Kent McGregor (australiano), Milagros, Yoshico Okajima (japonesa), César y yo; entre los más constantes.

 

Decidimos  tener “casa nueva”. Entre tantas invitaciones a ocupar su local, fuimos al colegio Peruano Soviético en el jirón Puno, y de ahí pasamos casi inmediatamente a un local contiguo de UNIR. Más adelante, la cooperativa de Ahorro y Crédito Coostmupe nos alojó inicialmente en su local del jirón Lampa y luego en el del jirón Miró Quesada, siendo nuestra benefactora su directora Celinda Gaspar Prado.

 

El trabajo de desarrollo interior de nuestro repertorio exigía todo un perfil del sikuri o sikumoreno, y si no estabas a la altura, empezabas a disonar y tomar retirada o pasar a la retaguardia. Así por ejemplo, necesitábamos una técnica respiratoria para elevar la potencia y Cesar no lo conseguía. Podíamos escuchar en cada soplido suyo un ufff que lo llevaron a abandonar el grupo. Igualmente lo hicieron Eulogio y Milagros.

 

En ese año tuvimos nuestra confrontación mayor con demandas de presentaciones multitudinarias convocados por representantes de organizaciones sociales, los cuales nos invitaban a sus celebraciones como: aniversarios, día del trabajador, mítines, marchas; para lo cual fue necesario adoptar un nombre y ese fue “Yawar Zampoñas” en referencia a la obra del amauta José María Arguedas. Con esa denominación nos presentamos el 1º de mayo en el local comunitario de San Gabriel en Villa María del Triunfo, en los actos culturales de Manzanilla, en la inauguración del complejo habitacional del magisterio en Covima La Molina; culminando por el mes de Julio, en la Canchita de San Fernando en un acto cultural del Sutep

 

Ya sabíamos con claridad que queríamos hacer un grupo musical, cultural en base a la interpretación de instrumentos autóctonos, en especial el siku. Estábamos estudiando e investigando los diversos estilos y procedencias de los temas sean estos sikuris o sikumorenos. Ya habíamos elegido un lugar donde ensayar, ahora nos faltaba definir con quienes contábamos. La segunda mitad del ochenta estuvo signado por un fuerte reflujo de participación en la que estaba en jaque nuestra existencia como grupo.

 

Fue entonces que, con la revitalización y captación de nuevos integrantes producto de los “ensayos escuela”, donde enseñábamos y al mismo tiempo renovábamos el repertorio del grupo, un integrante dejaba de venir una temporada y cuando regresaba nos encontraba con otro repertorio y otros miembros Eso incentivaba la participación, el que quería tener un lugar en la agrupación tenia que participar. Se incorporaron: Rolando Morante, Juan Carlos Palma, Fernando, Jorge Sierra, Eduardo Gomez, Jeanette Amaya, Oscar Cantorín, César, Paulino Pomacocha y Martín Escuza.

 

 

En Morococha al lado de la clase trabajadora

 

La Fundación “Formal”

 

El 15 de abril de 1981 fundamos formalmente el grupo, adoptando la denominación de Kunanmanta y asignándole objetivos. De los inicios sólo quedábamos Walter Chamochumbi, Kent McGregor, Yoshico Okajima, César y yo. Elegimos el nombre de entre una veintena de propuestas, de los cuales quedaron “Todas las sangres”, propuesto por Segundo Villanueva, en alusión a la intención integracionista; y “Kunanmanta”, propuesta por Walter Chamochumbi, en su traducción Desde Ya, desde este instante, aquí y ahora.

 

El primer artículo de nuestros estatutos aprobados ese día rezaba: El grupo Kunanmanta Zampoñas es una agrupación cultural, artística y particularmente musical, cuya base social son los estudiantes universitarios de las diversas Universidades de Lima Metropolitana y también algunos trabajadores. Tiene la finalidad de cultivar y difundir la música folklórica para la reivindicación y liberación cultural de nuestro pueblo”.

 

Kunanmanta no solo satisfacía la demanda de la época, sino también, proponía espacios  culturales, artísticos, musicales y de celebración. Así,  el 22 de agosto de 1981 celebramos nuestra primera Fiesta Popular en el local de la Cooperativa de trabajadores de la Educación de Lima (COOSTEL), entonces dirigida por Abel Callirgos, llegándose a contar con la participación de nuestros amigos de NEPER y Alturas, entre otros.

 

A partir de fines de noviembre de 1981 tomamos las calles de Lima, y fue el jirón de la Unión en la plazuela de la Merced donde establecimos “Retretas Populares” los días miércoles, viernes y sábados. Empezamos a equiparnos con banderola, estandarte, bombos, tarola, tropa de sikus y chullos de Taquile, principalmente gracias a nuestro trabajo en peñas como Hatuchay y el Ayllu.

 

En diciembre de 1981 antes de navidad, mientras tocábamos en la plazuela de la Merced, conocimos a Mauro Choque quien nos pidió tocar la tarola y lo hacia como los grandes. Nos preguntó: “conocen esta canción” y nos dijo “yo la compuse”. Eran “Dolor de estómago” y “Media luna”. De ahí surgió el vínculo para adoptar el estilo de interpretación de la agrupación Zampoñistas del Altiplano de Puno.

 

En la Fiesta de la Candelaria de Puno de 1982 viajamos siete integrantes para entrevistamos con Don Alberto Choque y Zampoñistas del Altiplano. Tocamos para él nuestro repertorio y ellos nos dijeron: “tocan rapidito”, era la música de Yunguyo. A la par, participamos en el V Congreso Nacional de Folklore, nuestra delegación estuvo constituida por: Walter Chamochumbi, Oscar Cantorín, Rolando Morante, Alfredo Ruiz, Isaac, Mario y Yo.

 

I Aniversario encabezando la multitudinaria romería a la tumba del Amauta JC Mariátegui

 

El Primer Aniversario

 

Las actividades de celebración del primer aniversario de Kunanmanta consistieron en: Acto central de Aniversario en el Aula 3C del Pabellón de Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (ciudad universitaria) el jueves 15 de abril, participación en la romería al Amauta José Carlos Mariátegui y confraternidad interna el domingo 18 de Abril, mesa redonda: “Perspectiva de los Sikuris Metropolitanos” el 16 de abril de 1982 en nuestro local Miró Quesada 221 oficina 610 Cercado de Lima, y Fiesta Popular amenizada por Kunanmanta y sus invitados el 24 de Abril en el Jirón Chota 906, local del FRANCEP.

 

Avenida Abancay es nuestra

Chamampi chamampi Kunanmanta

 

Nuestro crecimiento orgánico para abril de 1982 cuando nos alistábamos a celebrar nuestro primer aniversario era: Walter Chamochumbi, Rolando Morante, Juan Carlos Palma, Eduardo Gómez, Jorge Sierra, Paulino Pomacocha, Oscar Cantorin, Alfredo Ruiz, Alberto Ruiz, Héctor Pelayo, Miguel Saldaña, Jorge Limas, Pedro Solórzano, Marco Ramírez, Cesar, Fernando, Isaac y vuestro servidor. El elenco de Danza lo integraban Fanny Gutarra, Maritza Campeán y Maritza Cantorín.

18 de Abril de 1982 junto a la tumba de José Carlos Mariátegui